10 leyendas cortas más famosas de Guanajuato.

leyendas-cortas-de-guanajuato

Las 10 leyendas cortas más famosas de Guanajuato. Aquí encontrarás las mejores leyendas cortas de todos los tiempos.

En Guanajuato existieron muchas leyendas cortas debido a su actividad minera. Esto le daba al pueblo mucho dinero. También muchos ocio. Hacían apuestas, crímenes, engaños y venganza. Te mostramos algunas historias que se han convertido en las leyendas cortas.

1. Leyenda del Callejón del Beso

Luis era un humilde minero que cotejaba a Carmen, su padre al darse cuenta, la encerró y fue amenazada con ser enviada a un convento.

Una ventana de la casa de Carmen estaba justo enfrente de la casa de Luis, separadas únicamente por un estrecho callejón.

Fue así como Carmen y Luis se veían en la noche y fueron descubiertos, el padre de Cramen clavo una daga en el pecho de su hija.

Luis mantenía la mano de su amada entre las suyas y al final la besó.

La tradición dice que los enamorados deben darse un beso en el tercer escalón y augura 15 años de buena suerte.

Leyenda del callejón de beso versión completa.

callejon-del-beso-guanajuato-leyendas cortas

2. La princesa de la bufa – Leyendas cortas

Agotado el mineral de plata y, por tanto, la riqueza que hizo de la ciudad el principal productor de este metal en el mundo (durante el s. XVIII), y quizá para no perder la esperanza de encontrar una veta a ras de suelo (como antaño), los guanajuatenses transmitieron la leyenda de que, en La Bufa, vivía una princesa muy hermosa que se encuentra bajo un encantamiento.

Cada mañana de cada jueves festivo, la princesa se le aparece a algún caballero caminante, pidiéndole que la lleve en brazos hasta el altar mayor de lo que hoy es la Basílica de Guanajuato. Una vez ahí, la princesa recobraría su forma humana y la ciudad recobraría su esplendor. Pero el encantamiento no se rompe tan fácilmente con solo cargar a la doncella.

La condición es que, mientras la lleve en brazos, debe caminar hacia adelante, sin volver la cabeza, a pesar de las voces o sonidos que escuche en el camino. Si el caballero pierde la serenidad y mira para atrás, la princesa se convierte en serpiente, con lo que el hechizo no se rompe y el caballero pierde amor, fortuna y vida.

Cuentan los lugareños que, las voces, lo mismo pueden ir insultando al caballero, que emitiendo sonidos horrendos y, al parecer, han sido efectivos pues la Ciudad de Guanajuato, en más de dos siglos, aún no recobra el esplendor minero que tanta fama le trajo en el pasado…

Leyendas cortas – La princesa de la bufa Versión completa.

la-princesa-de-la-bufa-de-guanajuato

3. El Pípila

El objetivo de Hidalgo era tomar la alhóndiga de granaditas, la cual, el intendente Riaño defendía con soldados. Metió también los tesoros que estaban a su cuidado, aproximadamente 3 millones de pesos, barras de plata, dinero en efectivo y azogue para tratar la plata.

En la batalla había un barretero de Mellado (un barrio de Guanajuato) que se echó a su espalda una loza de piedra y camino a rastras a la puerta de la alhóndiga, prendió fuego después de ponerle brea (similar al aceite).

En ese momento, todos los insurgentes se abalanzaron a la puerta, muchos antes de llegar empezaron a caer muertos, los demás pasaban arriba de ellos para mantener el patio central, la sangre corría calle abajo.

Por eso se dice que de no haber sido por el Pípila la suerte de la independencia habría cambiado, aquí la ciudad de Guanajuato se cubre de gloria por la histórica toma de la alhóndiga. Una de las leyendas cortas más famosas.

Leyenda del pípila Versión completa aquí.

la-historia-del-pipila

4. La llorona versión de Guanajuato.

En la época de la bonanza minera en Guanajuato hay una versión muy particular, se trataba de la hija de una noble familia.

Sus padres la sobre protegían de los hombres que la cortejaban. En medio de esta lucha se encontraba ella, callada, sin decir nada, ni pelear, sin protestar.

Hasta que un día sus padres entraron a su habitación y la encontraron colgada de un balcón y amarrada con una soga que colgaba hacia la calle.

Intentaron explicarse por qué lo había hecho. Paso el tiempo y hoy en día una de las casa que se encuentran en la calle Hidalgo, sale una mujer que lleva un bulto envuelto en una tela y camina por la plaza cantarranas hasta llegar al la plaza del Hinojo ahí en una puerta lo deposita.

Después por esa misma acción empieza a gritar de forma desgarradora y profunda, perfora los oídos y se posesiona de quien lo escucha.

la-llorona-version-guanajuato

5. Leyenda de la mominas de Guanajuato

La peste del cólera

Cuenta la leyenda más conocida que en 1830 hubo una peste y uno de los efectos era la paralización del organismo. Las personas creían que los enfermos estaban muertos y los enterraban rápidamente para que no se propagara la infección.

Muchos de estos pacientes enterrados, despertaban dentro de la tumba y morían asfixiados. Es por eso que muestran expresiones de desesperación y gritos de auxilio.

Por eso muchas momias muestran un sufrimiento atroz.

La momia que sigue con los ojos abiertos

Cuenta la historia que había un sacerdote muy devoto. Fue muy querido por la gente ayudaba a los pobre y fortalecía a los débiles.

Una vez al cruzar por la plaza del baratillo había un borracho que lo reto a tomarse una copa con él.

El padre se negó y le dijo: “Que dios te perdone”. El borracho vio que el padre caminaba con cierta fluidez y que sus zapatos no tocaban el suelo.

El borracho que era minero sufrió un accidente y a punto de morir pidió que trajera a un padre para confesarse, para su sorpresa fue el sacerdote de quien se había burlado, se estremeció y murió con ojos de terror.

Ese minero es una de las momias que ahora se expone en la ciudad de Guanajuato.

la-leyenda-de-las-momias-de-guanajuato

6. El usurero del baratillo.

Este hombre era tan rico, que por haber acumulado tan inmensa cantidad de monedas de oro perdió la razón.

Dicen que ese tesoro provenía del montepío que tuvo en su propia casa por muchos años y por prestar con muy altos intereses.

Prestaba su dinero en oro y ponía como condición que se le devolviera en oro, fijando, como hemos dicho, réditos crecidísimos.

Una ocasión tropezó con un hombre demasiado listo, quien logró sacarle a plazo corto como dos mil pesos con el 25 por ciento, pagaderos en ocho días, pero que lejos de liquidarle, huyó llevándose el dinero. Dicen, que fue esta la causa definitiva de su locura.

Los vecinos lo ven casi todas las noches, y las familias que han vivido en esa casa oyen sus pasos en las escaleras que suben o bajan, y por las noches oyen también en tintineo de las monedas.

Leyendas cortas – el usurero del baratillo versión completa de la leyenda.

el-usurero-del-baratillo

7. La calle del truco.

Un día Ernesto jugó todo el oro que llevaba encima. Perdió. Apostó sus fincas y las perdió. La mala racha siguió y el maldito juego lo despojó de las haciendas. Don Ernesto perdió tres o cuatro de sus mejores propiedades. Se puso más nervioso que nunca, pensó y advirtió que la fortuna le dio la espalda y que había perdido prácticamente todo lo que tenía.

«No todo, amigo, todavía no pierdes todo. Posees aún algo valioso. Te lo juego», le dijo de pronto una voz. Don Ernesto palideció, al ver que ese extraño había escuchados sus pensamientos. Ese raro ser le murmuró algo al oído. «¡No, eso no, nunca!». El sujeto de voz cavernosa insistió y el desesperado hombre accedió. Jugaron una partida de cartas.

Era esa prenda contra una fortuna como la que había perdido. En una jugada, a la carta mayor. El forastero puso sobre la mesa dos cartas, una sota de oros y un seis de espadas. «¡A la sota!», gritó don Ernesto temblando. Deslizados los naipes, siete de bastos, tres de oros, caballo de copas y al fin, la carta maligna, el seis. Perdió y con ello, a su hermosa y voluptuosa esposa. El adversario era el diablo. Don Ernesto perdió fortuna y esposa.

Visita la Calle del truco.

calle-de-truco

8. El reto en el panteón.

Estando Luis y sus amigos en la entrada del cementerio, vieron a Luis entrar. Apenas se alejó un poco de sus compañeros y empezó a temblar, para disminuir el miedo que sentía empezó a silbar una canción, que hasta la fecha se sigue escuchando el 2 de noviembre en el panteón.

Luis llegó a la última hilera, que que contiene las momias, en una mano llevaba la estaca y en la otra una piedra, la empezó a clavar, dos, tres golpes con una piedra, temblaban sus piernas. El corazón le latía rápidamente y comenzó a “sudar frío”.

Terminó de clavar y una vez que iba de regreso, sintió que alguien lo jaló fuertemente de la capa que llevaba puesta.

Sus amigo afuera del panteón esperaron, pero nadie se atrevió a entrar y se fueron a sus casas.

Al día siguiente lo encontraron muerto, con un faldón de la capa clavada sobre el suelo con la estaca que él puso.

Leyenda reto en el panteón Versión completa aquí.

reto-en-el-panteon-leyendas-cortas

9. Los monjes de la subterránea – Leyendas cortas

Donde ahora se encuentra el teatro Juárez hace mucho tiempo hubo un convento, el cual lo derrumbaron. El pueblo decía que era sacrilegio y temían por un castigo por derrumbar un convento.

Don Encarnación Serrano había adquirido el sagrado recinto y de dispuso a construir un hotel, llamado: Emporio. Por todo esto la opinión popular maldijo y condeno al nuevo edificio.

La maldición se cumplió: Días después la cúpula se vino abajo matando a 6 albañiles perdieron la vida. El pueblo concluyó inmediatamente que había sido un castigo divino.

La maldición se extendía hasta los huéspedes, se enfermaban y morían sin explicación alguna.

Tanto así que el dueño vendió el edificio. Fue ahí donde años más tarde se construyó el teatro Juárez.

Dos monjes fueron los que hicieron el despojo y por el costado del teatro se aparecen 2 sombras de los monjes  a las 3 de la madrugada.  Salen del teatro y caminan por las calles hasta el hotel San Diego, murmurando una oración.

leyendas-cortas-subterranea

10. La apuesta en Noria Alta

– “200 pesos al rey”, Grita uno

-“300 pesos al rey”, contesta el otro.

Luego, más tranquilo.

“Diez de oros, tres de espadas, sota de bastos y cinco de copas”.

Gana el cinco y pierde el Rey.

-No puede ser, agrega la primera voz, con esto ya pierdo 20 mil pesos.

-“Mala suerte, licenciado, usted dirá si seguimos adelante”.

-“Claro que sí, a mi no me espanta nadie, ahora va el anillo de brillantes que vale 5 mil pesos”.

-“Yo lo tomo a la mitad, si quiere”.

-“No sea…”

-“He dicho si quiere, de otra manera, levántese y deje en su lugar a otro que traiga con que”.

-“A mi no me insulta usted”.

Se oyen unas voces tratando de calmar los ánimos, pero en medio de aquella algabaría un disparo se escucha.

Un silencio inunda la habitación.

En ese lugar venía gente de toda la región a apostar, desde los ricos sin experiencia hasta lo jugadores profesionales. Sucedía con frecuencia más de un apostador, bajaba de la torre y de un pistolazo se volaba los sesos.

Éstas leyendas cortas sucedían en la última época de la bonanza de Guanajuato.

Se siguen escuchando las voces y bullicios. Ahí se apostaba gran cantidad de dinero, algunos crecían su fortuna y otros terminaban quitándose la vida.

leyendas-cortas-apuestas-noria-alta

Deja un comentario